
¿Puedo salvar mi vivienda con la Ley de Segunda Oportunidad?
El miedo a perder la casa es, con diferencia, el freno más habitual que encuentran quienes se plantean acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad. Es una preocupación comprensible: la vivienda habitual no es solo un activo económico, sino el centro de la vida familiar. Sin embargo, la realidad legal es más favorable de lo que muchas personas creen. La








